Proteger los muebles de jardín es una tarea fundamental para evitar que se acaben desgastando con el paso del tiempo a causa de estar completamente expuestos al sol y al exterior. Los rayos del sol y la humedad de la lluvia pueden llegar a deteriorar los muebles independientemente del material con el que se hayan fabricado.
Es por ello la importancia de saber cómo proteger bien los muebles de exterior con el fin de evitar deterioros. Te enseñamos unos sencillos cuidados para tus muebles de jardín o terraza (dependiendo de su material) que te ayudarán a devolverles su aspecto habitual.
Podríamos decir que el material perfecto para los muebles de terraza o jardín no existe ya que, tarde o temprano, todos se pueden ver afectados por las agresiones climáticas. Cada material tiene sus inconvenientes, así que, para prolongar la vida útil de los muebles y conservarlos como el primer día, te dejamos algunos consejos y recomendaciones que puedes aplicar:
1. Utiliza productos de protección ultravioleta.
Puedes utilizar un producto de protección solar cuando no tienes la opción de sombrear o usar un tejido resistente a los rayos ultravioleta. Se trata de aerosoles que se aplican sobre los textiles del mobiliario y, al igual que las cremas solares para la piel, crean una barrera protectora. En el envase de cada producto se indica el modo de aplicación correcto y la frecuencia con que se debe utilizar.
2. Disponer de sombrillas o parasoles.
Las sombrillas de tela, además de protegernos a nosotros, son una buena opción para resguardar del sol áreas pequeñas, y a su vez evitan que los muebles reciban la luz del sol directamente en exceso. El inconveniente que tienen las sombrillas es el viento, por lo que conviene cerrarlas los días de mucho aire para que no salgan volando y puedan provocar daños.
3. Instalar un toldo.
Si crees que las sombrillas no son lo más apropiado para tu casa, otra opción sencilla es instalar un toldo. Hay muchos tipos de toldo, pero el tipo vela es una de las mejores opciones, ya que es de las más económicas y además se puede retirar al final de la temporada y guardarlo hasta el próximo año. Igualmente hay muchos tipos de toldos que podrás elegir dependiendo de las condiciones de tus zonas de exterior, y ten en cuenta que cuanto más gruesa y opaca sea la tela, más protección proporcionará.
4. Compra textiles especiales para estos muebles.
Los colchones, cojines, toallas y demás textiles de exterior pasan muchas horas a la intemperie. Todas las telas se estropean si se dejan muchas horas al sol, pero hay tejidos que están diseñados especialmente para resistir la acción de los rayos ultravioleta. Cuando adquieras un mueble fíjate en este detalle. Es posible que su precio sea algo superior, pero a la larga compensa.
5. Guárdalos de la mejor manera
La mejor opción que tienes cuando termina la temporada estival es guardar los muebles dentro de casa, contando que tengas algún hueco para ellos. Puedes almacenarlos en un trastero o en el garaje, por ejemplo. Esto puede alargar la vida útil de tus muebles de una manera drástica. Pero no te olvides de limpiarlos bien antes de guardarlos y cubrirlos, con sábanas, fundas de plástico, o cualquier cosa similar que tengas y pueda servirte para esa función.
En caso de no disponer de una zona interior donde te quepan y poder guardarlos, déjalos fuera pero intenta protegerlos a poder ser dejándolos debajo de una zona cubierta, para que no sufran demasiado con las inclemencias meteorológicas.


